El día amaneció amenazando lluvia, con una temperatura suave, ideal para correr por el monte que rodea el municipio de Broto.
Recorrer los caminos que, partiendo de Broto, te llevan entre pinares y fabares, a atravesar las localidades de Sarvisé, Buesa, Fragen y Oto, donde los vecinos se afanan en animar a los sufridos y entregados corredores, es una experiencia difícil de comparar con cualquier otro evento que se celebre en el valle. El sábado 17 de octubre, un total de 244 deportistas se dieron cita para conseguir que la XVIII edición de la carrera del Paso del Onso volviera a ser un rotundo éxito.
La prueba consta de dos carreras. La más larga, de 25 kilómetros, lleva a quienes se atreven a completarla hasta los puntos más altos del valle, desde donde pueden contemplar un paisaje tan espectacular que cuesta distinguir si lo que tienen ante sus ojos es pura naturaleza o un decorado diseñado para la ocasión.
El recorrido alcanza Punta Mayo después de pasar por los enclaves de Sesil, La Pequera y el mítico Paso del Onso que da nombre a la prueba, desde donde se puede contemplar prácticamente la totalidad del valle que hace posible que una experiencia como esta exista. Desde allí, los corredores también pueden observar lo que todavía les queda por recorrer: una bajada que atraviesa Plana Barballa y el Gradieto, regalándoles unas vistas majestuosas de la muralla de Mondarruego, que protege y preside el valle de Broto, y del querido municipio vecino de Torla.
Todavía les esperan una última subida y una bajada una vez alcanzada la parte baja del valle. El recorrido, que arranca en Oto, les llevará a cruzar Os Plans, el barranco de Sorrosal y la localidad de Fragen para afrontar la última bajada desde Pueyo, que los conducirá hasta la meta. Allí les aguardará el orgullo de haber completado uno de los recorridos de 25 kilómetros más bonitos, posiblemente, de todo el Pirineo aragonés.
También disfrutaron de la montaña, del esfuerzo personal y de esa misma recompensa los participantes de la prueba de 12K. Su recorrido, que comparte buena parte del trazado con la prueba larga, los lleva igualmente hasta la localidad de Buesa, desde donde emprenden el descenso de regreso a Broto, atravesando barrancos y preciosos cajigares. Unos paisajes que, mientras cada corredor persigue su objetivo, los transportan a escenarios de cuento que quedarán para siempre en su memoria como el recuerdo de una nueva meta alcanzada gracias al esfuerzo personal y al amor por unas montañas que nunca dejan indiferente a quien las recorre.
Y detrás de todo ello está una organización entregada al disfrute de la montaña, a la solidaridad y a los valores del deporte. Un equipo que, con mucho esfuerzo y dedicación, y de la mano del Ayuntamiento de Broto, consigue trasladar esos valores a la montaña y hacer posible, una vez más, una jornada inolvidable.
Y aunque en este tipo de eventos los vencedores no sean, seguramente, lo más importante, es de justicia reconocer su esfuerzo y su mérito por haber conseguido destacar entre los 244 campeones que este fin de semana dieron sentido, una vez más, a todo el cariño y el trabajo que hay detrás de esta carrera.
Un cariño y un esfuerzo que tienen su mejor reflejo en una organización formada por voluntarios inigualables, sin cuyo trabajo nada de esto sería posible.

Que bonita y a la vez que dura carrera!! Me quedo con la belleza del recorrido y esas panorámicas salidas de un cuento. Pero sobre todo felicito a la organización y sus voluntarios por su labor, en todo momento atentos al corredor y dándonos ánimos! GRACIAS! y como no también GRACIAS a los vecin@s de los pueblos por donde discurría la carrera por sus ánimos y aplausos.RECOMIENDO MUCHO HACER EL PASO DEL ONSO❤️
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ResponderEliminarMuchas gracias Dani. Tus palabras nos animando a seguir por este camino e intentaremos mejorar. Muchas gracias 🤗
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